Huellas victoriosas sobre la arena

Hola: Por estos días el estelar voleibolista de playa, Sergio González, recibió homenajes y reconocimientos en esta provincia, luego de su brillante desempeño en los recientes Juegos Olímpicos. Jovial y conversador, narró el andar por el deporte desde su niñez en Tacajó hasta convertirse en una estrella del voleibol playero. Veamos:

Huellas victoriosas sobre la arena

Calixto González Betancourt 

Fotos: Javier Mola e Internet

/calixtogbgmail.com

 

Foto 2Foto 1Sergio con familiaSergio con familiares

Aún impactan las imágenes de los contundentes bloqueos y brillante desempeño sobre la arena de Copacabana del holguinero Sergio Reynaldo González Bayard, quien, junto a su compañero Nivaldo Díaz, llevó al voleibol de playa cubano a un inédito quinto lugar olímpico en los Juegos de Río de Janeiro-2016.

En el poblado holguinero de Tacajó, municipio de Báguano, comenzó a tejerse la historia de Sergio. A su terruño, municipio y provincia de origen volvió por estos días, para visitar a familiares y amigos. La ocasión no fue desaprovechada por autoridades y pueblo para ofrecerle al voleibolista las bienvenidas y homenajes que merece.

En medio de tantas actividades y reconocimientos, Sergio, afable y conversador, encontró tiempo para rememorar su andar desde que tiró y bateó las primeras pelotas de béisbol en la infancia hasta hoy, cuando es reconocido como una estrella del voleibol de playa.

“Nací en el Hospital Lenin, Holguín, el 20 de junio de 1990, pero toda mi niñez transcurrió en Tacajó, donde practiqué béisbol y taekwondo, pero después el voleibol de sala me atrajo más. En esa disciplina competí en escolares provinciales, lides donde los técnicos me observaron y luego de una visita al Combinado donde entrenaba, me hicieron pruebas en la Eide, con favorables resultados, no obstante mi mamá se oponía a que yo fuera para esa escuela”, dijo en presencia de sus padres Isabel María y Sergio, quienes también trajeron al mundo a tres hermanas.

“Yo vía talento para la computación en mi hijo y no me agradaba que fuera para Eide. Hasta el Presidente del Consejo Popular de Tacajó estuvo en mi casa para convencerme y ante tantas insistencias acepté, mas con la condición de que los índices académicos de Sergito no descendieran; de lo contrario al año lo retiraba de ese centro deportivo”, alegó Isabel María, profesora y licenciada de Matemática y Computación, ya jubilada.

Sergio sonríe por la interrupción de su mamá. La mira con cariño, como diciéndole déjame seguir contando al periodista. “A mitad de curso de cuarto grado me fui para la Eide, participé como voleibolista de sala en Juegos Nacionales Escolares, sin embargo, mi madre me sacó de ese centro cuando terminé el séptimo grado; quería para mi mayores rendimientos académicos. En Tacajó cursé el octavo y noveno; mamá fue una de mis profesoras, sin dejar de entrenar y participar en competencias de voleibol”, recordó.

El destino de Sergio era ser un deportista de alto rendimiento, por eso retornó a Holguín para alistarse en la antigua Espa Provincial. En onceno grado lo cambiaron para el voleibol de playa, atendido por los entrenadores Liván Espinosa y Tomás Sotolongo. Con solo 16 años de edad concursó en un Nacional de Mayores y tuvo sobresaliente desempeño en un Juvenil del país. Lo realizado en ambos eventos determinó que le hicieran pruebas especiales y lo llevaran para la Preselección Nacional Juvenil, que radicaba en Ciego de Ávila.

“El Campeonato Mundial Juvenil en Rotterdam, Holanda-2008, con un noveno lugar, en compañía de Yaimel Borrell, fue mi primer certamen internacional. Ya al regreso de esa justa me dejaron en La Habana, donde tuve que eliminarme y lidiar con todos los mejores, experimentados y jóvenes, voleibolistas de playa en el país de aquella etapa.

“Logré sobresalír en ese máximo nivel del país, lo que hizo posible el debut en los Circuitos del Norceca (norte- centroamericano y del caribe) en el 2009: plata en Islas Caimán y Guatemala y oro en República Dominicana. Acumulo más de 30 asistencias a esas Paradas de esta región del continente, con un mayor número de medallas de oro, algunas de plata y bronce, y pocas veces fuera del podio”.

González Bayard ha competido en varios campeonatos nacionales de mayores; ganó oro en los Juegos Centroamericanos de Veracruz-2014, quinto en los Juegos Panamericanos Guadalajara-2011 y bronce en los de Toronto-2015. Igualado del noveno al duodécimo en el Campeonato Mundial Holanda-2015.

“Fue decepcionante que no fuera tenido en cuenta para el primer Preolímpico con miras a Londres-2012. Dijeron que estaba pasado de peso. Como respuesta me esforcé con positivos resultados competitivos en el área y tuvimos entonces dos oportunidades en esos torneos, en México, bronce y en Rusia, sextos, incluyendo un repechaje, pero no accedimos a las Olimpiadas”.

Cuatro años después el colofón sería otro: “Yo siempre entreno mucho, prácticamente todos los días, con dedicación. Ahora se agregó la experiencia y madurez, lo que derivó en el triunfo, sin perder un set, en el Preolímpico en México-2016, a pesar de rivales de consideración y posteriormente pudiéramos lucirnos en Río de Janeiro.

Como el voleibol de playa se juega en dúo, resulta muy importante la coordinación entre los dos competidores: “Yo he sincronizado bien con mis compañeros en distintos períodos: Kárel Peña, Yoendris Kindelán, Borrell… y después con Nivaldo Díaz, con quien me adapté convenientemente al ser este joven, alto, dispuesto y muy rápido en sus desplazamientos…

“Para Río pensamos íntimamente en grande, independientemente de los pronósticos. Dudaban de nosotros. Cuando le ganamos a la potente pareja brasileña, muchos dijeron que fue casualidad, fortuito, pero luego se quedaron boquiabiertos y los elogios llovieron con nuestros continuados triunfos sobre las representaciones de Letonia, Canadá y Austria. Todos mejor ubicados que nuestra dupla en las listas mundiales”.

En el enfrentamiento que le podría dar el paso a semifinales, contra la poderosa combinación rusa, Sergio y Nivaldo se comportaron a gran altura, aguerridos y convincentes. Luego de caer reñidamente 22-20, salvaron un segundo set que parecía  perdido, pero no pudieron en el tercer tiempo (a 15 tantos), aunque tuvieron ventaja de 13-10: “Esos rusos son excepcionales, pero la desesperación nos privó de la definición y llegar más lejos”, acotó el baguanense.

“Yo soy apacible y cordial, sin embargo, en la competencia me transformo. Con carácter, en busca de la presa; si pierdo es combatiendo”, exclamó este destacado voleibolista de playa, de 1,95 metros de estatura, sencillo, jovial y licenciado en Cultura Física, que distingue por los bloqueos y comportamiento técnico-táctico en general, como reconocen los especialistas de esta disciplina. Su entrenador principal actual es Leonides Regueiferos.

Tiene de esposa a la canadiense Stephanie Ann Bursinde, madre de su hijo Stefan Antony, de poco más de un año de edad. Espera que el Inder haga las gestiones pertinentes para que el dúo pueda integrarse a los Circuitos Mundiales y dejar atrás los Norceca, techo que ya sobrepasan. Han tenido propuestas de patrocinio, pero en eso lo deciden las autoridades deportivas cubanas.

“Los Circuitos Mundiales tiene distintos niveles en una misma competencia, los que deben vencerse para llegar al concurso de los 24 mejores. Son certámenes muy exigentes, que necesitamos para ascender en fogueo y calidad. De lograr incluirnos en esos rigurosos torneos, no tardarán en tener buenas noticias de nosotros” afirmó finalmente Sergio.

 

 

 

 

 

Autor: patria14

Calixto José González Betancourt: Periodista, historiador del deporte y profesor. Trabajo como reportero en el Periódico !ahora! de Holguín, Cuba. Atiendo la temática deportiva. Resido en la Ciudad de Holguín. Mi correo electrónico es: calixtogb@gmail.com

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