“El Arbitraje marcó mi vida “

Hola: No es posible tratar sobre el arbitraje en el deporte holguinero sin conocer la trayectoria  de Pedro Fuentes Santana como testigo y protagonista. Veamos:

 “El arbitraje marcó  mi  vida”

Calixto González Betancourt   /calixtogb@gmailcom

Fotos: Elder Leyva 

Si de abordar la historia  del deporte holguinero y el arbitraje en particular  en el norte oriental  de Cuba se trata, es imprescindible la presencia de Pedro Fuentes Santana como protagonista y testigo, luego del triunfo de la Revolución. No hace mucho tiempo que decidió jubilarse, pero eso solo fue un acto formal, pues para este hombre su vida vinculada al deporte no tiene punto final.

En una reciente mañana visité a Pedro en su hogar, en  calle Victoria, número 101, reparto Hechavarría, en la ciudad de Holguín. En esa vivienda nació en 1942 y ha transcurrido toda su vida. Es el mismo de siempre, como lo conocí hace varias décadas: cordial y conversador, de hablar bajo, pausado y preciso. La memoria no lo traicionó al contestar varias interrogantes.

Has dicho que el béisbol fue tu inicio en el deporte…

-Todo comenzó en los juegos de muchachos en el barrio. Yo fui un niño tranquilo y término medio como estudiante, pero apasionado  por los deportes, especialmente el béisbol. Luego me involucré en lides juveniles. Me desempeñaba en el campo corto y tercera y no lo hacía mal. Integré el equipo Holguín de esa categoría, que representó a la provincia de Oriente en el I Campeonato Nacional Juvenil en 1961, nos ubicamos terceros. En ese equipo estaban jugadores que luego se destacarían, como el jardinero Héctor Granado y los lanzadores Ramón Larry Picanes y Justino Gavilán. También el calixteño Carlos González y Freddy César (lanzadores) e Inocente “Yoyo Cuesta” (tercera base), quien, posteriormente, despuntaría como buen baloncestista y como tal integró el equipo olímpico cubano a México-1968.

Formé parte del equipo Bisontes del reparto Echavarría, de esa categoría de la liga holguinera General Sagua (destacado pelotero de la décadas de 1930 y 1940); Fermín Laffita, quien sería luego una gran estrella en el jardín central, estaba en esa nómina. Seguidamente  jugué con otros elencos  juveniles y  de mayores.  Integré, junto a otros holguineros, la Preselección Nacional con miras al Campeonato  Mundial Juvenil de La Habana-1961. Estuve (tercera base) con el equipo Mineros, de mentor Edildo Hernández en la III Serie Nacional.

También incursionaste en otros deportes

-Además del béisbol, practiqué voleibol en el tecnológico  holguinero Mayor General Calixto García y corrí en la pista del Ateneo  Fernando de Díos, en Holguín, por los años 1964 y 65, en compañía de buenos velocistas de aquella época en esta región. En el relevo cuatro por cien metros representé en una ocasión al regional Holguín en el evento provincial de Oriente.

Sin embargo, me atrajo más el boxeo. Llegué a ponerme los guantes en la Arena Cristal, hoy Henry García. Llegué allí con amigos que practicaban el pugilismo de mi reparto Hechavarría. Mi padre un día se presentó en la Arena y me reprimió  por intentar boxear y  dijo al entrenador José Buitrago que yo no podía pelear. Para evitarlo me envío un tiempo para La Habana.

¿Cómo llegaste al arbitraje?

– Al regreso  de la capital volví a frecuentar la instalación boxística para ver entrenar a los peleadores  y controlaba el tiempo de entrenamiento de los pugilistas, fue entonces que Buitrago me propuso pasar un curso para Jueces-Árbitros de este deporte en Santiago de Cuba, en1967. Mi respuesta fue positiva…. Así  llegué  a ese mundo, lo cual marcaría mi vida. Eso se lo agradeceré siempre a Buitrago, a quien considero el padre del boxeo holguinero.
Actué por primeras vez como árbitro en un evento del antiguo regional Holguín, escenificado en el estadio de pelota Feliú Leyva; en un cuadrilátero situado alrededor del home, en 1967, año en que también se creó la Comisión Nacional de Jueces y Árbitros (para todas las disciplinas). Durante  casi 30 años  me desempeñé como árbitro y juez de boxeo.

¿Momentos y hechos singularizaron tu estelar trayectoria en el arbitraje?

Desde un principio asumí esa encomienda con mucha responsabilidad y dedicación, también con superación constante, lo que permitió realizar una adecuada labor  y  ascender en categorías. Un año después (1968) del comienzo ya era Árbitro Nacional, en 1983 promovido a Continental y 1985 a Árbitro Internacional, el máximo nivel. Fui árbitro o juez en peleas importantes como el combate número cien de Campeón Mundial holguinero Ángel Espinosa.

Un gran número de eventos nacionales e internacionales  me vieron  impartir justicia:  torneos Playa Girón y Giraldo Córdova Cardín en Cuba; Juegos Panamericanos y Centroamericanos y del Caribe, torneos continentales, topes Cuba-EE.UU., Espartaquiadas de los Ejércitos Amigos  (Checoslovaquia), Cinturón de Oro (Rumania), Intercopa (Republica Federal Alemana),Bon Berlín, Usti Nad Labem (Checoslovaquia), Batalla de Carabobo (Venezuela), entre otros muchos.

Prefería estar sobre el ring, es decir en función  de árbitro, aunque cumplía con satisfacción cuando tenía que ser juez. Me retiré en el “Cardín” en La Habana en 1994, pero seguí vinculado a estos quehaceres como Presidente de la Comisión de Árbitros y Jueces de la Provincia de Holguín, tarea que me encomendaron desde que se creó esa institución en 1987 en Holguín.

Ha sido intensa y fructífera también tu recorrido como Presidente de esa Comisión

Por muchos años simultanee el arbitraje y lo de Presidente de la Comisión. Yo siempre toda responsabilidad la he asumido con rigurosidad, exigencia y celo. No son pocos los problemas enfrentados y resueltos, las coordinaciones complicadas y la lucha en pos de los intereses y necesidades de los árbitros y jueces de las diversas disciplinas, pero siempre el accionar ha sido positivo, con el cumplimiento de todas las actividades, y en correspondencia diversos reconocimientos recibidos, que ha hecho posible que la Comisión se mantenga 25 años seguidos como vanguardia nacional. Siempre en las visitas de inspección del Inder,  este  colectivo recibió  calificación de muy bien e iguales méritos en la organización y calidad de este sector en los eventos nacionales e internacionales efectuados en esta provincia.

En el país Holguín es singularizada por la calidad de este frente y la existencia varios y sobresalientes árbitros-jueces.

Esto se hace por vocación, pues prácticamente el arbitraje no es retribuido económicamente y no es una labor profesional. Para realizar esas tareas recibes licencias deportivas del centro trabajo al que perteneces y es el que paga, aunque el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder) le retribuye ese aporte monetario, con excepciones en béisbol, fútbol y baloncesto, en los que el árbitro-juez recibe el sueldo indicado en su centro de trabajo directamente del organismo deportivo.

Específicamente, solo se le añade una modesta remuneración en esas tres disciplinas. Por ejemplo, por un partido, un árbitro de fútbol  solo recibe 10 pesos y 45 centavos en moneda nacional (cup), realmente muy poco.

El arbitraje le agradece mucho a la Revolución por las licencias, modos de superación y te destaca poder actuar en eventos nacionales e internacionales, pero en la actualidad estos verdaderos activistas del deporte están necesitados de más contribución económica, vestuario y otros medios para realiza sus tareas.

Yo recibía las licencias y cobraba como soldador en el taller Osvaldo Sánchez, en la capital holguinera. Aprendí ese oficio en el tecnológico Manuel Cañete, de Camagüey, a donde me trasladaron desde centro de estudios similar, el Calixto García, de Holguín. Posteriormente pasé a funcionario profesional de Deportes para atender la Comisión Provincial de Jueces y Árbitros.

En su trayectoria has recibido muchos reconocimientos…

Si. Son muchas las medallas y otros reconocimientos recibidos, no solo por mi labor en el arbitraje: Medallas Mártires de Barbados, Rafael María Mendive, Campaña de Alfabetización, Fundador del Inder, Servicio Distinguido de las Fuerzas Armadas Revolucionaria (FAR) y otras más. En Isla de la Juventud fui objeto de un sentido homenaje por los años al frente de la Comisión y en el 2015 estuve entre las Personalidades Distinguidas por el Partido y el Gobierno en Holguín.

Evocaciones y tareas luego de la jubilación

Siempre le he dicho a los que se inician en el arbitraje de cualquier deporte que para tener éxito en esta labor hay que tener vocación para realizarla y ser estudioso de los reglamentos, honesto y ético.

Aunque me jubilé formalmente en el 2017, sigo siendo presidente de la mencionada Comisión y miembro de su homóloga nacional. El apoyo de mi familia, hijos y esposa, ha sido incondicional para cumplir con mis obligaciones. Llevo 50 años en matrimonio con Magdalena Aguilar. Nuestros hijos Odalys y Orlay nos han dado cuatro nietos y dos  bisnietos. Tengo 75 años con salud para seguir aportando. Soy el coordinador de los  Comité de Defensa de la Revolución (CDR) en la zona 31.Cumplo con todas las tareas como militante del Partido. Mientras tenga fuerza y mente podrán contar conmigo.