Las mordidas no alcanzan

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Hola:El equipo de Holguín en la LV Serie Nacional de Béisbol no pudo cambiar la historia, pero su quinto lugar es una actuación decorosa y significativa. El pitcheo determinó para bien y para mal. Noelvis González con el mejor desempeño de un manager debutante. Mostró cualidades de estratega y conductor. Debe mejorarse el béisbol en todos sus eslabones para sustentar a un equipo mayor siempre competitivo.  Veamos:

Holguín en la LV Serie Nacional de Béisbol

Cuando las mordidas no alcanzan

Calixto González Betancourt   /calixtogb@gma

El salto para cambiar la historia no le fue posible Holguín, “Los Cachorros” (47-39) en la LV Serie Nacional de Béisbol. Resultó infructuoso el intento de llegar a los play offs; sin embargo, cualquier valoración sobre este equipo debe reconocer como premisa que su quinto lugar es una actuación decorosa y significativa. Puede mirar por encima de otros once concursantes.

Como en anteriores ocasiones, los pronósticos de analistas y colegas de la prensa nacional desconocieron a Holguín para estar entre los ocho; no obstante clasificó por tercera temporada consecutiva. Esa actuación estuvo remarcada por 16 éxitos en las últimas 21 presentaciones de esa etapa, con suma de 26 triunfos, meritorios pitcheo (tercero en promedio de carreras limpias permitidas, 3,38) y defensa (982 , segunda), más la contribución de la ofensiva, a pesar de sus varias deudas; el dominio sobre varios rivales, con seis barridas , el rol de la dirección, junto a otros aspectos…

Para la segunda parte las exigencias se multiplicaron. Al equipo holguinero le fallaron “armas” determinantes en períodos y momentos cruciales. Los agudos contrastes en los rendimientos en los diferentes elementos del juego se tradujeron en inestabilidad: Luego de ser barrido al comenzar la ronda de ocho, Holguín logró 11 triunfos en 13 partidos, para seguidamente caer nueve veces en diez presentaciones. Después pareció muy recuperado con tres éxitos sobre Industriales, para acercarse a la zona de los primeros cuatro, pero a continuación tuvo el descalabro 1-2 ante el sotanero Isla de la Juventud, con lo cual se les escapó objetivamente su última oportunidad de acceder a los play off. Y ganó cinco de sus últimos nueve desafíos. Las mordidas de los Cachorros no alcanzaron para más.

Aunque las cosechas en el béisbol son el producto combinado y entrecruzado de diversos factores, siempre hay elementos prioritarios, debido a las incidencias que tienen en el desenlace, como sucede mayormente con el pitcheo. El accionar del sector monticular resultó determinante, para bien y para mal, en lo conseguido por Los Cachorros.

Fue el pitcheo el primer bastión para acceder al grupo de los ocho; principal protagonista en los momentos en que el plantel dio pelea a los cuatro punteros y amenazó con desplazar a uno de los favoritos, y finalmente permitió al elenco quedar a un solo puesto de los agraciados. Pero resultó también este renglón el primer causante de los descalabrados seriados, los reveses cruciales y de no poder llegar más lejos.

Este departamento fue golpeado desde antes del primer juego de la segunda fase, con el abandono de su primer pitcher, Yusmel Velázquez, quien en la etapa previa obtuvo seis triunfos con 2,03 p/cl y no reportar el lanzador abridor pedido como refuerzo, mientras el sustituto, Raicol Suárez (0-2, 7.20 p/cl) poco aportó, ni terminó con el conjunto. En este segmento o decreció la actuación de los abridores con respecto a la primera etapa, como Walnier Osorio (2-2 ; 5,80 p/cl) con cinco malos inicios consecutivos, y la acentuada inestabilidad de Ernesto Hernández (1-1: 4,56). Entre los relevistas, Yunier Suárez (lesionado) contrario a lo hecho en el tramo precedente, no ganó ni salvó, mientras Máikel Sainz (2-0, cuatro salvados y 5,17 p/cl) y Carlos Alberto León (4-3; uno y 6,46) mostraron alti bajos.

Fueron predominantes en este período las positivas apariciones de Carlos Alberto Santiesteban (3-4 y 4,11), pero insuficientes para lo que necesitaba el plantel de este lanzador derecho, convertido en el primero del cuerpo de monticulistas. Llama la atención como en varias ocasiones tuvo un mal inning y dominó en el resto de su actuación en el desafío. En su retorno como iniciador, el zurdo Luis Ángel Gómez (6-4 y 3,96) lo hizo bien, mientras Wilson Paredes (0-1 y 4,86) sigue sin estabilizar su comportamiento, como debía hacerlo acorde con las facultades que tiene.

El refuerzo José Ángel García (1-2 y 2,75 p/cl ) salvó cinco juegos e influyó notablemente como cerrador en los buenos momentos de este equipo. El pitcheo holguinero terminó diezmado (4,71 p/cl, segunda etapa): Ernesto y Suárez ausentes del box por lesiones, García luego de la Serie del Caribe no regresó a Holguín debido a un esguince…

El hecho coincidente de varias lesiones y afectaciones físicas de monticulistas en los finales de las últimas temporadas puede ser fortuito; sin embargo, también podría deberse a algún elemento perturbador desconocido en el proceso de preparación y actuación de los lanzadores. Un asunto que le corresponde averiguar, para resolver, a los técnicos, profesionales de la medicina deportiva e incluso a los científicos del deporte. Igualmente, el esfuerzo y dedicación de destacados entrenadores como Orelvis Ávila y Oscar Gil no han tenido las recompensas que ellos y la provincia merecen, por causa de varios y continuados abandonos y migraciones de serpentineros de calidad en menos de cinco años.

La insuficiente productividad marcó otra vez el lunar ofensivo: 133 corredores impulsados de 569 en posición anotadora (sexto) y 251 de mil 140 en todo el campeonato (séptimo entre los ocho). El bateo tuvo averages 276 general y 286 en la segunda fase con OBP de 349 y 360. La mejor demostración individual correspondió al cuarto base adquirido Michel Gorguet: 342 de average, 13 dobles, 10 jonrones y 65 impulsadas en lo global (segundo del torneo); esas cifras fueron 335, cinco, seis y 31, respectivamente en la segunda parte. Otros regulares de roles relevantes, en promedio y remolcadas en todo en el campeonato, se comportaron así: Manduley (338; 23), Paumier (321; 43), Pacheco (265;45) y Castañeda (297 y 19 ), Los refuerzos en su estancia holguinera: Urgellés (349;18), Mendoza (281;15) y Hurtado (204,17).

La defensa repitió como lo mejor: 978 (primero-segundo) integral y 974 (primero) en la ronda de ocho, con unos de los infield más seguro del campeonato y un receptor (Aballe) que es garantía detrás de home.

Noelvis González acaba de materializar el mejor desempeño de un manager holguinero en su debut, aunque en su logro está también el aporte de los otros miembros del alto mando. Este director, estudioso y analítico, mostró cualidades de estratega y conductor, aspectos que seguramente perfeccionará con la experiencia en sus próximas encomiendas. Pero ningún manager sale indemne en un torneo, máxime si este es extenso y el es debutante. .A veces me pareció que confió demasiado en los marcadores y cambió apresuradamente a jugadores importantes o no valoró en toda su dimensión la capacidad de riposta del contrario ante una jugada osada… Será muy conveniente que Noelvis siga con las riendas del equipo. Creo que su mayor desafío será profundizar en la cohesión interna del colectivo y en la compresión entre todos sus integrantes, jugadores y miembros de la dirección, en busca de un objetivo común, aunque eso no depende solo del director. No digo que ese renglón fuera crítico, mas la acometividad en el terreno, en lo general y en individualidades tuvo oscilaciones notables. La labor personal con cada pelotero y el trabajo adecuado del psicólogo suelen influir positivamente en el estado de ánimo durante la competencia.

La estrategia debe estar dirigida desde ahora en la atención a los peloteros que más opciones tienen de continuar en la nómina, pues dentro de pocos meses ya habrá Serie Nacional nuevamente: Recuperación de lanzadores afectados físicamente, corrección de deficiencias de noveles serpentineros con facultades; el trabajo individual con algunos jóvenes que deben insertarse cada vez más en la alineación regular, para completar la columna vertebral de este equipo, formada por Manduley, Paumier, Gorguet, Pacheco, Castañeda y Aballe, sin obviar a otros que continuarán cumpliendo sus funciones.

Hay nombres que aportan fortalezas y potencialidades, que permitirá pelear por mejores lugares en porfías más próximas, pero preocupa el futuro, pues el béisbol holguinero no esta ahora apto para potenciar a ese equipo, asegurar los relevos, la estabilidad y progresión en sus resultados. La batalla debe ser por tener un buen béisbol en los distintos eslabones, para sustentar a un plantel mayor siempre competitivo.

 

 

 

 

 

 

Fleitas, mucho más que un gimnasio

Hola: Espero tener mejor suerte con mi nuevo blog. Para comenzar les ofrezco una entrevista con un carismático entrenador de judo, de una interesante trayectoria. Veamos:

FLEITAS, MUCHO MÁS QUE UN GIMNASIO  

Calixto González Betancourt  /calixtogb@gmail.com

Foto de Javier Mola

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Rodolfo Fleitas

Del Gimnasio de Fleitas oí hablar desde que Holguín se convirtió en provincia. Y me preguntaba el porqué de esa “adjudicación” de una instalación deportiva…

Tiempo después conocí a Rodolfo Fleitas Céspedes, un personaje carismático y popular, chistoso irremediable, con un repertorio de cuentos inacabable, de múltiples temas y colores, vocación que se incrementó con el paso de los años. Reconocido siempre como un destacado entrenador de judo. Hace poco tiempo lo encontré en el Museo Provincial del Deporte, ocasión aprovechada para que Fleitas se explayara ante varias interrogantes. Su historia está salpicada por la gracia y el humor en diversos pasajes.

¿Desde niño fuiste deportista?

“En mi infancia no practiqué deportes. Sucedió después, en la juventud, cuando incursioné en varias disciplinas, pero limitadamente, pues a los 16 años ya era obrero agrícola en mi natal San Germán, donde naci en 1956. Luego me enteré que en Cueto había un área de judo y fui para allá. Me vieron grandote y aceptaron rápido. Leonardo Aguirre e Israel Aguilera fueron mis iniciales entrenadores.

“Lo primero es saber caer, me dijeron. Les riposté: Yo vine para que me enseñen a no caerme… Aprendí algo y a la semana quería competir. El primer rival fue un moreno muy fornido. Casi lo estrangulo, no sabía todavía de técnica, pero gané…Mi primera competencia oficial fue de tercera categoría en Santiago de Cuba, donde logré el primer lugar. Seguidamente había que ir a otra lid, mas la guagua no apareció, pero yo me fui solo, en botella, para el Caney de las Mercedes, sede la lid provincial juvenil. Mis oponentes eran muy grandotes (peso máximo), de más edad y experimentados. También quedé primero; sin embargo, los organizadores no satisfechos me enfrentaron, fuera de programa, a Pedro Cisneros, que era Campeón Nacional y perdí ese combate.

“Le caí bien a los preparadores nacionales presentes. Me pidieron los datos. Dijeron que ya era miembro de la Preselección Nacional Juvenil y sería llamado después, no obstante, quise irme con ellos para La Habana. Eso no es así, me contestaron, riéndose. Que tuviera calma…

“El telegrama para trasladarme hacia la capital no llegaba; impaciente pedí la liberación de mi trabajo para irme. La respuesta fue negativa: Tu naciste para cortar cañas y no para deportista, me espetaron. Le expliqué el problema al primer secretario del Partido en San Germán; el dirigente me subió a su yipe y fuimos a la granja. Les dijo a mis jefes: ¿Cómo es posible que ustedes quieran frustrar un futuro campeón? Deben darle licencia deportiva, mantenerle su sueldo y demás beneficios que reciben los trabajadores cañeros… Así pude viajar a La Habana”.

¿Cómo fueron los resultados en el judo?

“En juvenil logré varias medallas, con oro en el Nacional-1974. Me ubiqué dos veces quinto en dos Esperanzas Olímpicas (Cuba y Hungría) en más de 93 kilogramos. En adultos competí en tres internacionales José Ramón Rodríguez y obtuve el oro en el Torneo Centroamericano realizado en Camagüey-1975. También oro en el Torneo Cintas Negras en La Habana y bronces en los campeonatos del país, siempre en más de 93 kilogramos. En la capital también estudié, terminé la Facultad y me hice técnico medio en enrollado eléctrico.

Dejé la preselección nacional en 1976 y regresé para Holguín, donde sigue compitiendo hasta 1985, además de ser entrenador.”

¿Y su gimnasio, cómo surgió?

“Quise conseguir un colchón para entrenar judocas en mi municipio Urbano Noris, pero la idea no prosperó. En ese tiempo habían pocas áreas de esa disciplina en este territorio (en Cueto y Banes) y se practicaba en algunas instituciones docentes como en el ITH (instituto tecnológico) y los Camilitos (escuela Camilo Cienfuegos, de preparación militar ).

“En el municipio de Holguín fueron receptivos con mi propósitos. Propusieron varios locales para hacer el gimnasio. Escogí una construcción que sólo tenía el techo y las columnas en Calle Carbó, actualmente con el número siete. Me aparecí en la bloquera de Aguas Claras, dije que era el Comandante Fleitas y necesitaba dos mil 500 bloques para una construcción popular. Me los dieron.

“Pelado bajito y con una agenda bajo el brazo, hice lo mismo en otra empresa para conseguir el resto de los materiales de construcción y albañiles, con el mismo resultado Se hizo el gimnasio en dos meses, terminado en enero de 1977. Entonces, me aclararon que el trabajo y los materiales tenían un costo de 18 mil pesos. Le dije que yo pagaba poco a poco. ..

“Pero no pagué ¿Cómo iba a pagar? Se quejaron a Miguel Cano Blanco, entonces primer secretario del Partido en Holguín. Le dijeron hasta que yo era un bandolero. Me citaron, se conversó, al final me perdonaron los métodos y reconocieron mi intención materializada de hacer un gimnasio de judo en Holguín”.

¿Por qué el nombre de Gimnasio de Fleitas?

“En los primeros momentos del gimnasio realicé varias gestiones con los funcionarios correspondientes para que seleccionaran el nombre de un mártir para esta edificación deportiva. Pero no se hizo. Con el tiempo la gente comenzó a llamarlo el gimnasio de Fleitas y así se ha quedado…”

¿Se dice que preparaste en ese gimnasio a muchos judocas, que luego sobresalieron?

“Colegas y yo atendimos a un gran número de judocas en ese gimnasio que sigue en acción. Allí trabajé varios años. Entre tantos estelares, fue mi alumna la judoca Legna Verdecia (52 kilogramos), luego Campeona Mundial y Olímpica y distinguida como la mejor deportista del pasado siglo en Holguín… Me gradué de profesor de Educación Física y cursé la licenciatura en Cultura Física. Presté colaboración en Angola, como entrenador de judo y en otras encomiendas.

“Luego trabajé alrededor de dos años en la antigua Espa Provincial. Entre mis discípulos en esa institución estuvo la judoca Odalys Revé (66 kilogramos), primer oro olímpico de Holguín (Barcelona-1992) y multimedallista mundial.

 ¿Continúas entrenando a judocas?

“De la Espa me trasladé para la Universidad de Holguín, donde sigo como profesor de Educación Física y entrenador de judo, desde hace ya 29 años. He logrado en esa disciplina destacados resultados en los campeonatos nacionales universitarios. En estas lides han sobresalido jóvenes, entre ellos Alexánder Castillo, medallista de bronce en el Internacional José Ramón Rodríguez”.

¿De alguna forma, junto a otras tareas, sigues unido al Gimnasio?

“El judo en general y ese gimnasio en particular son parte importante de mi vida. Gracias a las oportunidades que me dio la Revolución, pude materializar mi vocación y convertirme de un obrero agrícola en profesional universitario. Vivo muy cerca del gimnasio, el cual ahora cuido como custodio, sin dejar de ser profesor universitario. Además, tengo cuatro de Ponis, en los que paseo a niños alrededor del llamado parque Infantil. Dedico tiempo a mi familia, a mi esposa la doctora en Ciencias Económicas Norma Sánchez, a dos hijos y cuatro nietos. Ellos y el judo estarán siempre unidos a mi existencia”.