Cachorros amordazados

Hola:La actuación de Holguín en la LVII Serie Nacional resultó la  más modesta ubicación de  este equipo desde el 2011  Varios percances previos  incidiero en el desempeño. El agudo declive en la defensa y pitcheo marcaron las diferencias  con respecto a  ediciones precedentes. Debe profundizarse en la relación dirección-peloteros. Actuar  desde ahora para buscar un mejor desempeño en la LVIII Serie Nacional  de Béisbol. Veamos:    

Holguín en la  LVII Serie Nacional de Béisbol

Cachorros  Amordazados

Calixto González Betancourt     /calixtogb@gmail.com

Esta vez la meta quedó lejana. “Los ladridos y mordidas” se desvanecieron en el camino, donde quedaron  las debilitadas huellas de unos Cachorros silenciosos, para que el equipo de Holguín de la LVII Serie Nacional de Béisbol olvidara sus protagonismos anteriores, que lo llevaron a clasificar para la segunda etapa por cuatro campañas sucesivas, con tres quintas posiciones.

Este decimocuarto lugar (17 victorias y 28 derrotas) del plantel holguinero  constituye su peor desempeño en una inicial fase de 45 partidos,  con esa estructura a partir de la LII Serie y su más modesta ubicación desde la edición 50 (2010-2011), cuando quedó decimoquinto,

En el análisis resumen de su comportamiento  en el certamen precedente y luego de abordar también la situación general de la disciplina en esta provincia, al final escribí: “Será muy difícil en un futuro cercano seguir clasificando al equipo mayor, ser quinto y mucho menos llegar a los play off, si no avanza integralmente el béisbol holguinero” (¡ahora!, 14 de enero de 2017, página siete). No pensé entonces que esa predicción se cumpliera tan rápido. Hechos imprevistos  adelantaron las consecuencias anunciadas.

El preámbulo competitivo advirtió tormenta: La contienda para Holguín estuvo precedida por un problemático Torneo Provincial y un entrenamiento inestable de la preselección, con recesos impuestos por enfermedades masivas de los peloteros y sin el director al frente por un largo período . Luego la controversia entre la dirección provincial de deportes y el manager en cuanto al nivel de recursos disponibles para la preparación y el verdadero por ciento  de cumplimiento del plan técnico de alistamiento. Tampoco se materializó todo lo planificado en cuanto al fogueo con representaciones de otras provincias y se anunciaron importantes ausencias de jugadores por diversos motivos, como Yéison Pacheco, José Antonio Castañeda y Luis Raúl Domínguez, además de Yordan Manduley en gran parte del calendario.

Esos percances tuvieron sus precios. De ese negativo previo panorama emergió una debilitada nómina, con lagunas e interrogantes, que no estaba entre las de mayores opciones para clasificar, pero sin descartarla, pues se confiaba en la pericia ya demostrada antes por la dirección y en el aporte de los beisbolistas, quienes en su mayoría (21) habían  participado  en la primera parte  del torneo  pasado.

La calificación de lo ocurrido no debe estar determinada particularmente por la no clasificación, sino por el examen cualitativo de varios elementos. En el actuar de un equipo de béisbol confluyen diversos factores, aunque casi siempre hay aspectos que resaltan más que otros. En el caso holguinero estimo que el agudo declive en la defensa y el pitcheo en la primera etapa marcaron la diferencia entre esta actuación y las cuatro precedentes.

No pudo el director Noelvis González y su colectivo de mando encontrar respuestas satisfactorias para las carencias en el infield. Los cambios e inventos aplicados, obligado por las circunstancias, trastocaron un anterior seguro cuadro, que unido a ciertas fisuras en los jardines, mostraron una mala defensa integral, no conocida por muchos años en un conjunto de este territorio, que influyó o determinó en el resultado de numerosos partidos, no solo por los 59 errores marcados y el average de 967(ambos decimoquintos), sino, también debido a fallas en la mecánica defensiva y a un gran número de batazos que debieron ser outs y resultaron ganancias para el rival. La receptoría con el accionar de Aballe figuró como lo más distinguido en este sector.

El pitcheo nunca estuvo bien: 5,28 de carreras limpias permitidas (decimotercero); abridores, 5.1) y relevistas, 5,43 (ambos decimoterceros).  Le batearon para 302 (decimocuarto), con 178 ponches propinados (decimocuarto) y 171 boletos concedidos (sexto-séptimo), una sola lechada lograda y whit de 1,64 (onceno-duodécimo).

Entre los abridores  solo el zurdo Luis Ángel Gómez mostró efectividad estable (cuatro  ganados y cero perdidos, y 1,70 p/cl, líder en ambos departamentos), sin embargo, el colectivo no pudo contar con su concurso  en casi toda la segunda parte del calendario  a  causa de una lesión en un dedo de la mano de lanzar. Carlos Alberto Santiesteban (2-6 y 7,27), primero en la rotación tuvo su peor campaña y fue pálida la reaparición de Ernesto Hernández (0-4 y 5,74). Muy inestable el comportamiento de Meracles Rubén Oris (3-5 y 6,04), igual que José Sánchez (1-4 y 6,51), este como relevista e iniciador. Entre los sustitutos, Wilson Paredes (3-6 y 3,43, también abrió)  y Yunier Suárez (2-2, siete salvados y 4,33) lo hicieron mejor. El resto de los lanzadores  aportaron dos victorias y un revés, con  altos promedios de carreras limpias permitidas la mayoría. El prometedor mundialista juvenil Rafael Sánchez se incorporó al final, pero inmediatamente se lesionó.

Predominan los buenos-aceptables números colectivos en el bateo: 280 de average (séptimo), 242 carreras anotadas (quinto),419  hits(séptimo), 33 jonrones (sexto), 365 de OBP (noveno-décimo), 233 carreras impulsadas(tercero), 17 bases robadas (octavo-noveno) y 21 cogido robando (decimotercero). Aunque las estadísticas dicen mucho, no lo expresan todo por si solas, muchas veces necesitan  interpretación y comparaciones, además de conceptualizarlas, para acercarnos a la realidad, porque los holguineros impulsaron muchas carreras en varios encuentros, pero en cantidad mayor de partidos dejaron  cifras superiores de hombres en las almohadillas. Tuvieron en bases a mil 294, de los cuales impulsaron 200. En posición anotadora, 680, de ellos impulsados 164. Hubo  aguda  inestabilidad con los cuartos bates y otros turnos, por falta de rendimientos sostenidos en producir con oportunidad.

En lo individual, resultó alentador ver como Yunior Paumier volvió a mostrar su estelaridad: 354 de average (varias veces estuvo sobre 400), 17 dobles (líder), cinco jonrones, cuatro bases robadas, 54 boletos recibidos (colíder) y 29 carreras impulsadas. Significativos las contribuciones de Soler (302 de average, siete jonrones y 34 impulsadas), Legrá (321, dos y 30) y Michel Gorgüet (271, ocho y 32), entre otros, no obstante dejaron cifras significativas de compañeros sin impulsar. Llama la atención como el destacado cátcher Franklín Aballe, en esta ocasión se superó  igualmente en el bateo, con 283 de average, seis cuadrangulares y 19 remolques. Del joven Jorge Luis Peña (237 y 18 impulsadas) se esperaba más aporte…

A pesar de los continuados bajos  desempeños en distintos elementos del juego y de un incierto inicio, Los Cachorros, en un segmento de la competencia, lograron ascender en su accionar general y luchar; hasta en algún momento se posicionaron entre los ocho con paridad de victorias y derrotas, pero después del  partido 23 y del receso por el Huracán Irma, el plantel cayó en bancarrota, con solo una subserie más ganada y seis éxitos  en 22 presentaciones,  signado por un pitcheo  muy deteriorado, entre otros lunares. Holguín únicamente se impuso en cinco subseries de 15; recibió tres barridas y no dio ninguna. Parecía, a veces, que querían, pero no podían, en otras oportunidades la acometividad decreció.

Según diversos criterios, sucedieron imprecisiones en la conducción de los juegos en varias ocasiones, relacionadas con alineaciones, cambios y jugadas aplicadas, pero si dirigir en un difícil arte, más complicado aún es hacerlo cuando el equipo anda mal, con reservas y banco muy limitados para maniobrar. En el resultado de este elenco influyó la dirección, como siempre sucede y es su responsabilidad,  pero determinaron las insuficiencias ya expuestas y las fallas del béisbol en la comarca. Ya se ha convertido en un hábito en esta provincia convocar a cambio de mando cada vez que el manager no tiene una positiva actuación. Eso podría hacerse si se llega a la conclusión que es lo más conveniente, sin embargo, es un problema que debe pensarse muy bien, para que el posible remedio no sea peor que la enfermedad, como ya ha ocurrido en más de una ocasión. Además, ¿cuándo vamos a estabilizar una dirección, que contribuya al seguimiento y crecimiento del equipo?

Eso sí, ese colectivo de mando necesita autoexamen y  una valoración crítica y justa por parte de los directivos del deporte. Debe profundizarse en la relación dirección-peloteros .La falta de cohesión y desavenencias entre distintos  “actores” del béisbol dañan. Para los peloteros y otros ninguna rencilla interpersonal debería estar por encima de sus obligaciones con su equipo y pueblo.

Se impone  comenzar de inmediato la preparación para la venidera temporada, luego de una valoración exhaustiva de lo hecho y problemas detectados en  este torneo, que permita  trazar la estrategia más adecuada, teniendo como premisa el tratamiento a los jugadores con más opciones de repetir y específicamente atender las lesiones recurrentes y deficiencias  reveladas en los más jóvenes. Tratar de rescatar a peloteros ausentes de la competición, que la provincia necesita e insistir en el trabajo dosificado en el Provincial y Sub-23, con los lanzadores que son de interés para el venidero campeonato.

Pienso que debe afinarse la puntería cuando de traer peloteros de otras provincias se trata. En este acápite hay aciertos y desaciertos. Que el costo valga la pena, pues el importado muchas veces entorpece el desarrollo de un jugador natal. El béisbol holguinero desde la base sigue sangrando y se precisa cerrar las heridas para tener un equipo adulto robustecido, con relevos  y calidad perdurables. Con lo disponible actuar desde ya para intentar una mejor presencia y comportamiento del equipo de Holguín en la LVIII Serie.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Difícil, pero Clasificaremos”

Hola: La provincia cubana de Holguín tiene listo a su equipo para la LVII Serie Nacional de Béisbol. A pesar de ausencias y contratiempos, no hay desánnimo en ese plantel, que aspira a clasificar nuevamente hacia la segunda etata del Campeonato. Veamos:

“Difícil, pero clasificaremos”

Calixto González Betancourt        

/calixtogb@gmail.com

 

Noelvis  González, manager de Holguín

En los últimos años el propósito de clasificar, hacia la segunda fase de la Serie Nacional de Béisbol, se ha convertido en un tarea cada vez más engorrosa para el equipo holguinero, pero hasta ahora, después de fuertes batallas, siempre ha salido airoso en ese empeño. Con miras a la nueva campaña que se avecina la situación se complicó aún más, no obstante Los Cachorros ya están curtidos para estos espinosos combates.

Primeramente se supo que peloteros con anterior protagonismo, como Pacheco y Castañeda, no estarán en el plantel, mientras Manduley y Domínguez se ausentarán por lo menos en una parte del campeonato, debido a otros compromisos deportivos. El entrenamiento comenzó con varios brazos lastimados de los principales lanzadores y en el trayecto del alistamiento un número significativo de peloteros enfermó, por tal motivo, incluso hubo unos días que la actividad cesó de forma total y en algunos momentos faltaron recursos para una preparación adecuada.

El Plan técnico de entrenamiento se cumplió solo al 78 por ciento y fueron insuficientes los topes de fogueo. Dos importantes pítchers relevistas, Sainz y León, finalmente tampoco están en el equipo, a causa de problemas con sus brazos de lanzar.

Sin embargo, ese panorama no desamina a los integrantes del plantel de Holguín para la LVII Serie Nacional de Béisbol, que se inaugurará el próximo 5 de agosto.

Al referirse a esas dificultades, el manager Noelvis González sentenció: “Difícil, pero clasificaremos”. Considera a esta selección como la más debilitada de las tres que ha comandado, pero también la más unida.”Con lo que tenemos y el esfuerzo inteligente de todos, la única alternativa posible es volver a estar entre los seis”, afirmó Noelvis.

Reconoció que la defensa de su infield ha disminuido y tendrá que maniobrar en el cuadro con jugadores fuera de su posición habitual; igualmente, recordó, que a su ofensiva le faltan los impulsadores Pacheco y Castañeda. Sin embargo, a pesar de tantos contratiempos, elogió el buen entrenamiento realizado por varios beisbolistas, entre ellos Soler (Capitán del equipo), Gorgüet, Aguiar, Paumier y Almeida. Algunos lanzadores han mejorado significativamente de sus dolencias como Ernesto Hernández, recuperado en el 90 por ciento; Luis Ángel y Wilson Paredes.

El jardinero López no podrá alinear en las primeras subseries, pues está afectado de una tendinitis en su brazo derecho, mientras el tirador José Sánchez permanece todavía en proceso de recuperación, pero Noelvis espera tenerlo listo para cuando le corresponda utilizarlo (quinto abridor).

Una posible alineación para iniciar campeonato podría ser así: Almeida (designado), Noel González (segunda base), Paumier (torpedero), Gorgüet (inicialista), Soler (jardinero izquierdo), Peña (j. central), Aguiar (j. derecho), Legrá (antesalista) y Aballe (receptor). Los lanzadores abridores anunciados por el manager, por este orden, son Santiesteban, Luis Ángel, Hernández, Oris y Sánchez.

Nómina del equipo (oficializado el pasado lunes)

Receptores: Franklin Aballe, Liosbel Ramos (novato), Nelson Miguel Batista e Iván Prieto .Jugadores de Cuadro: Yunior Paumier, Michel Gorgüet, Raudelín Legrá, Pedro Joaquín Almeida, Marnolquis Aguiar,   NoeI González (bateador zurdo), Ihuner Anache, Luis Ángel Chacón (n) y Yordan Manduley. Jardineros: Geydi Soler, Jorge Luis Peña, Oscar Julián López y Edward Magaña (n). Lanzadores: Carlos Santiesteban, Ernesto Manuel Hernández, Luis Ángel Gómez (zurdo), Meracles Rubén Oris, José Antonio Sánchez, Wilson Paredes, Javier Francisco López (zurdo), Rubén Rodríguez, Yadier Rodríguez, Yoidel Castañeda (n), Yunier Suárez, Yodelki Guzmán(n), Yéison Calzadilla (n), Jesús Enrique Pérez (n) y Felipe García.

Dirección: Noelvis González (manager), Eddy Suárez y Carlos Alberto Rodríguez (auxiliares), Carlos Isidro Paz (preparador de receptores), Orelvis Ávila y Oscar Gil (entrenadores de pitcheo). Además, Alexánder Guerrero (psicólogo), Rubén Darío González (masajista), Alfredo Calvis (médico), Fernando Echavarría (cargabates) y Enis Almira (delegado).

Reservas: Rafael Sánchez, Michel A. Cabrera, José Manuel Álvarez y el zurdo Urberleydis Estévez (lanzadores); Lázaro Torres (infield), Ernesto Torres (infield y jardinero) y Yasiel Andy González (jardinero), todos novatos, y Anibal Vaillant (jardinero).